Bogotá, Agosto 21 de 2026
Fontibón fortalece su capacidad para prevenir y responder ante emergencias
La prevención de desastres comienza mucho antes de que ocurra una emergencia. Comienza cuando una comunidad conoce sus riesgos, aprende a actuar y entiende que proteger la vida es una responsabilidad de todos.
Con este propósito, Fontibón continúa fortaleciendo sus capacidades comunitarias mediante el programa de formación de Brigadas Comunitarias, desarrollado en alianza con la Defensa Civil Colombiana y el Fondo de Desarrollo Local.
El proceso culminó con 123 líderes y vecinos certificados como brigadistas, quienes completaron 36 horas de formación semipresencial, teórico-práctica, con una cobertura que llegó a las ocho UPZ de la localidad.
Más que una cifra, estos 123 brigadistas representan nuevos conocimientos y capacidades que quedan en los barrios. Son ciudadanos que ahora cuentan con mayores herramientas para reconocer situaciones de riesgo, promover la prevención y apoyar una respuesta organizada ante una eventual emergencia.
Prepararse antes de que ocurra
Fontibón, por sus características territoriales, enfrenta diferentes escenarios de riesgo. Por eso, fortalecer la preparación de sus comunidades es una tarea fundamental.
Saber cómo actuar, identificar rutas de evacuación, reconocer los mecanismos de alerta y conocer las condiciones de nuestro entorno puede marcar una diferencia en los primeros momentos de una emergencia.
La formación comunitaria cumple precisamente ese propósito: convertir el conocimiento en capacidad de respuesta.
🚨 La prevención comienza en comunidad
Una comunidad preparada puede reconocer los riesgos de su entorno, actuar de manera organizada y brindar un primer apoyo mientras llegan los organismos especializados.
Los brigadistas no sustituyen la labor de organismos especializados como Bomberos o la Defensa Civil. Por el contrario, complementan su trabajo al convertirse en un primer apoyo organizado dentro de sus comunidades.
Ocho UPZ, una comunidad preparada
Uno de los aspectos más importantes de esta iniciativa es su alcance territorial. La formación llegó a las ocho UPZ de Fontibón, permitiendo que diferentes sectores de la localidad cuenten con personas capacitadas y comprometidas con la prevención.
Esto genera un efecto multiplicador. Lo aprendido por cada brigadista puede llegar a sus familias, vecinos, conjuntos residenciales, comercios y organizaciones comunitarias.
Así, una capacitación se convierte en una oportunidad para construir una verdadera cultura de prevención.
Una alianza que fortalece a Fontibón
El trabajo conjunto entre el Fondo de Desarrollo Local y la Defensa Civil Colombiana demuestra que la gestión del riesgo requiere instituciones comprometidas y comunidades activas.
La participación de los organismos de respuesta y de las comunidades permite acercar el conocimiento sobre prevención y preparación directamente a los territorios.
Este tipo de iniciativas permiten que la prevención deje de ser un concepto distante y se convierta en acciones concretas dentro de los barrios.
Prevenir también es cuidar
Los 123 brigadistas que hoy hacen parte de este proceso representan una fortaleza para toda Fontibón.
Cada persona capacitada puede ayudar a que su familia conozca los riesgos, a que sus vecinos sepan cómo actuar y a que su comunidad esté mejor organizada.
Porque una localidad segura no se construye únicamente cuando llega una emergencia. Se construye todos los días, mediante la formación, la organización y el compromiso ciudadano.

“Una comunidad preparada no espera a que ocurra una emergencia para comenzar a actuar.”
Fontibón avanza hacia una comunidad más preparada, resiliente y solidaria. Y en ese camino, cada brigadista representa una nueva oportunidad para proteger lo más importante: la vida.